domingo, 26 de abril de 2015
lunes, 20 de abril de 2015
CONCEPTOS BASICOS DE PSICOTERAPIA ADLERIANA BREVE (Ruiz, 2015)
1-Los comportamientos problemáticos o sintomáticos tienen una función o finalidad, la mayoria de las veces inadvertida por todos los que participan en el mismo.
2º-Los comportamientos problemáticos o sintomáticos son mantenidos mediante reglas de interacción que tienen funciones para los actores participes en sus Estilos de Vida (formas generales de abordar las dificultades y metas en la vida por cada persona)
3º-Los comportamientos problemáticos o sintomáticos solo se comprenden en un contexto social relacional y sistemico.
4º-Para comprender los comportamientos problemáticos o sintomáticos se deben analizar tres niveles interrelacionados: (1) Que hacen las personas participes (que dicen, que hacen, que sienten), (2) que funciones o fines tienen esas acciones (para qué parecen hacer eso) y (3) por qué hacen eso (las reglas de interacción de sus estilos de vida que normalmente apuntan a "compensar o evitar" ciertas carencias percibidas o reales, llamados "sentimientos de inferioridad").
miércoles, 25 de marzo de 2015
¿CÓMO TRABAJO CON LA TERAPIA DE GRUPO ANALÍTICA FUNCIONAL EN LA USMC DE ÚBEDA?
¿Cómo trabajo con terapia de Grupo analítica funcional? (Ruiz, 2015)
Nos reunimos una serie de personas en una sala y nos disponemos
sentados/as de modo circular. Después de presentarnos y decir que nos trae al
grupo se facilitan tres grupos de hojas
para los participantes una sobre las normas del grupo (confidencialidad,
duración del grupo y otras indicaciones), otra sobre los ejercicios iniciales
del grupo (basados en la defusión-meditación-valores) que se acompañan de un CD
con ejercicios similares para practicar en casa si se desea, y un hoja de
registro que se puede usar in situ de la sesión o en casa y que se recogerán en
cada sesión. Esta última hoja recoge la metodología básica del grupo.
Con esa hoja se introduce la función de convertir a los/las
participantes en observadores de las conductas de sus compañeros que aparecen
en el mismo grupo que ellos estiman pueden ayudarle o perjudicarle tanto en el
funcionamiento de la relación grupal como en su vida diaria; así como
ofrecerles sugerencias de cambio.
La primera media hora del grupo se usa para saludos informales de
bienvenida y alguna anécdota semanal que puede ser o no relevante para los
objetivos señalados, y se plantea un ejercicio experiencial de meditación en el
estilo ACT (ejercicios de defusión, atención al presente, compasión y
meditación con expansión a las emociones).
La siguiente hora y media se deja libremente para que todos/as puedan
participar con los relatos que deseen de cómo le van las cosas en su vida
diaria, observando por el resto no solo los contenidos de lo que dicen sino de
cómo se sienten y expresan en el mismo grupo y que relación puede tener eso con
como les va en su vida diaria. Es decir se utiliza fomentar la observación,
refuerzo y discriminación de explicaciones lo más funcionales posibles sobre
esas conductas clínicas relevantes.
Así cada persona del grupo tiene dos trabajos, uno consigo mismo usando
las estrategias de ACT breves usadas como formato de meditación y otra de
empuje a los compañeros/as usando la observación, explicación, refuerzo y
sugerencias de alternativas.
Esta es la línea que estoy trabajando actualmente en los tres grupos de
manera única, con los que antes hacia un tipo de terapia grupal distinta; si
bien en es cierto que algunos de sus componente s tienen experiencia previa en
los métodos anteriores, la mayoría son nuevos en este formato de grupo
analítico funcional con esos ingredientes de act breves.
Los resultados serán valorados de la manera más precisa posible usando algunos
cuestionarios relevantes de ACT y FAP
¿CÓMO TRABAJO CON LA TERAPIA DE GRUPO ADLERIANA EN LA USMC DE ÚBEDA?
Iniciamos la terapia con un grupo de 5 a 10 personas que se desconocen
entre sí. Entran a una sala que dispone de un círculo de sillas. Cada uno se
siente donde desea (es habitual después que se sienten en esos mismos sitios).
En algunos grupos se observa conversaciones
entre ellos ya en la sala de espera, e incluso cuando pasan a la sala,
en mi experiencia es menos frecuente que todos entren y permanezcan en silencio
expectantes.
En la primera sesión comienzo formalmente el grupo pidiendo que se
presenten y diciendo algo de que les
trae a este grupo. Observo no solo lo que dicen, sino cómo lo dicen a nivel de
entonación verbal, gestos y posturas y que reacciones verbales y no verbales
tiene en los demás. También trato de observar quién se sentó al lado de quién y
si esto permanecerá en las próximas citas.
A continuación pido al grupo que es importante que acordemos entre todos
dos cuestiones básicas para el grupo: (1) ¿Qué acuerdos son necesarios para
todo el grupo?, y, (2) ¿Sobre qué temas vamos a tratar en este grupo? Espero
expectante sus respuestas y si piden mi guía les suelo plantear que temas
importantes en los grupos suelen ser el de la confidencia, respeto por la diversidad
de experiencias y opiniones, etc….y que deciden ellos sobre estas cuestiones.
En este punto es importante observar tanto lo que dicen (o callan), como
lo dicen y las reacciones de sus compañeros. A la cuestión de que vamos a
tratar en el grupo es habitual que respondan sobre sus problemas o “enfermedad”
y cómo manejarla. Tengo en cuenta lo que dicen, añadiendo que ya que estamos en
un grupo es muy importante que tomemos conciencia de nuestra forma de
relacionarnos tanto dentro como fuera del grupo y como eso nos afecta en los
problemas o “enfermedades” que ellos refieren. Pido al grupo la opinión al
respecto de esta cuestión central en esta terapia. Preguntas que pueden apoyar esta cuestión son
por ejemplo: ¿cómo os afecta vuestras relaciones pasadas y actuales en vuestro
malestar? Tras hacer circular esta
cuestión en todo el grupo se puede entregar una “hoja de trabajo relacional”
para rellenar en casa y revisar en el grupo. La primera sesión se suele cerrar
con preguntas a todo el grupo sobre que nos llevamos hoy de del grupo y que
podemos usar ante nuestro malestar entre las sesiones.
En las siguientes sesiones, que pueden ir desarrollándose una vez a la
semana durante dos horas, con un máximo de unas 16 sesiones en formato cerrado
o de modo continuo y circular si el grupo es abierto con incorporaciones y altas según sea su evolución, se van a ir
desarrollando las distintas fases de la terapia de grupo, que no necesariamente
es lineal y en ese orden secuencial forzoso, ya que se volverán a diversos
temas de manera frecuente (los acuerdos iniciales, incidentes relacionales
dentro del mismo grupo, desvíos de la tarea central del grupo, etc.).
Básicamente las tareas
terapéuticas siguientes a desarrollar en el grupo girarán en torno al modelo
relacional de cada miembro del grupo (su Estilo de Vida) estableciendo dos
momentos de trabajo con esto: (1) Las entrevistas subjetivas: consisten en
relatos de incidentes relacionales dentro/fuera del grupo de sus miembros,
observando también su conducta no verbal,
e invitando al grupo a expresar igualmente sus opiniones y sentimientos;
observando también las conductas no verbales y el clima grupal general que se
va generando en ese momento. En este punto el terapeuta irá progresivamente
cuestionando al grupo globalmente y a cada uno de sus miembros sobre que parece
buscar cada uno al actuar de esa manera, y a que lleva eso a largo plazo en las
relaciones. (2) Las entrevistas objetivas: A lo largo de las sesiones grupales
el terapeuta pedirá al grupo que realice varias tareas encaminadas a esclarecer
los modelos relacionales (Estilo de Vida), tareas serán pedidas para casa (p.e rellenando una serie
de cuestionarios o realizando unas tareas de conducta) y que serán compartidas
en el grupo. Estas tareas objetivas suelen ser por lo general responder a cómo
marchan sus vidas en las relaciones o tareas de vida (trabajo, pareja,
amistades, autoestima, sentido vital-espiritual), la atmósfera familiar en que
se criaron y viven en la actualidad, trabajar con sus primeros recuerdos de la
vida (como proyecciones de su matriz relacional básica de su Estilo de Vida),
la autoestima-sentimiento de comunidad y en algunas ocasiones con los sueños
(como reflejo de su disposición actual ante un problema).
Toda esa información se irá reelaborando continuamente en un bucle más
circular que lineal, tanto en los distintos momentos de las sesiones más
avanzadas, como en el proceso global del grupo, que conlleve fortalecer la
colaboración y estímulo grupal al progreso de cada uno de sus miembros, el
esclarecimiento del Estilo de Vida-modelo relacional de sus miembros (mediante
los métodos subjetivos y objetivos reseñados) y la reorientación o modificación
de aquellos aspectos del estilo de vida que son disfuncionales para la vida en
común.
Aunque en cada sesión se dan “micro procesos” del bucle mencionado,
conforme progresen las sesiones, y según como avance cada grupo, irá poniéndose
más acento de trabajo en el esclarecimiento de los modelos relacionales del
Estilo de Vida, no solo a nivel intelectual o racional de los datos objetivos
recogidos, sino también a nivel emocional observando las relaciones grupales a
los incidentes relacionales, confrontando a sus miembros sobre que persiguen o
buscan actuando así y a qué les lleva eso en su vida relacional; o bien
poniendo más acento en la reorientación de los Estilos de Vida-modelos
relacionales pidiendo permiso a las personas afectadas por ellos, si desean
escuchar las opiniones de sus compañeros, generando rondas de propuestas
alternativas a comprobar y relatando en sucesivas consultas el efecto de esas
alternativas en su vida relacional, si aumentan o no la cooperación o
sentimiento de comunidad en ellas, o bien vuelven a caer en sus propósitos
“ocultos” más defensivos de su autoestima dañada.
Juan José Ruiz Sánchez
Psicólogo Clínico. USMC de Úbeda.
16-11-2014
¿CÓMO TRABAJAMOS CON LA TERAPIA DE GRUPO MINDFULNESS-MUSICOTERAPIA EN LA USMC DE ÚBEDA?
¿CÓMO
TRABAJAMOS CON LA TERAPIA
DE GRUPO DE MINDFULNESS Y MUSICOTERAPIA?
(Ruiz y Pérez,
2015)
Partiendo de la práctica de mindfulness según el
modelo de ACT y de la necesidad de facilitar estos estados de atención plena y
defusión, realizamos experiencias que aúnan la práctica de mindfulness y
musicoterapia receptiva o escucha activa de música.
Esta propuesta se ha dirigido principalmente, aunque
no exclusivamente, a personas que sufren ansiedad y/o depresión y con problemas
para afrontar los retos de la vida diaria, partiendo de una perspectiva
terapéutica y de la consideración de que entre música y atención plena se
establece una correspondencia positiva, incrementando y facilitando los efectos
de ambas.
Como objetivos nos hemos propuesto:
·
Facilitar la práctica de la meditación con la ayuda de la
musicoterapia receptiva.
·
Potenciar los efectos de ambas, cambiando la función
paralizadora-evitadora de la ansiedad y la depresión en la vida de los clientes
·
Proporcionar recursos que ayuden a las personas a disminuir
el poder de la ansiedad/depresión sobre las vidas de los
clientes
·
Realizar una observación detallada de los cambios que se han
producido en los/las participantes con la participación en las sesiones de
mindfulness y musicoterapia receptiva, valorando sus efectos a partir de fichas
de trabajo semanales sobre su direccción por valores y de los resultados de las
distintas escalas que se pasaron en la primera sesión y en la última.
El grupo de participantes ha sido muy heterogéneo
tanto en edad, sexo, nivel cultural como estatus social.
Los instrumentos utilizados han sido:
ü
Escala MAAS (Mindful Attention
Awareness Scale; Brown y Ryan, 2003).
ü
Escala de depresión de Goldberg.
ü
Escala de Ansiedad de Golberg.
ü
Ficha de trabajo semanal sobre la dirección por valores no
por malestares.
ü
Escala E.I.P de
Michel.
ü
Encuesta final sobre el cambio en los grupos.
La reunión del grupo se realizó en una sala del
distrito sanitario de Úbeda. A esta terapia de grupo han sido convocadas 22
personas, a las que previamente se les ha explicado el trabajo a realizar
basado en el entrenamiento de la meditación y la escucha activa de música o
musicoterapia receptiva durante diez sesiones, una por semana de dos horas de
duración.
En la sesión inicial, tras una breve presentación de
todos/as los/las integrantes del grupo, se les presenta la metodología básica
con la que vamos a trabajar comenzando por identificar y ponerles nombre a las
radios mentales que aparecen en determinados momentos de malestar emocional,
observándolas y despegarnos de ellas para volver a aquello que nos importa y valoramos.
Para ello utilizamos dos métodos, la meditación y la musicoterapia. Se realizan
varios ejercicios al respecto con todo el grupo y se les da una hoja de trabajo
semanal que se mantendrá durante toda la terapia. También se les proporcionó a
todos los participantes una tarjeta como recordatorio del trabajo con las
radios mentales, además, se realizan varios cuestionarios para establecer una
línea base de partida.
Se les entrega dos CDs con los audios de ambas
prácticas y en cada sesión un material escrito relacionado con el tema a tratar
más la hoja de registro semanal donde se les pide que a lo largo de la semana
identifiquen tres momentos (si es que los hay) de presencia de las radios
mentales, poniéndoles nombre, si han practicado o no mindfulness y/o
musicoterapia con ellas y en que grado eso les ha reconducido en la dirección
valorada (puntuando de 0 a
10).
En las sesiones siguientes se van introduciendo
distintas prácticas de mindfulness y musicoterapia y se continua trabajando con
las radios mentales sus tipos y consecuencias en relación a aquello que valoran
las personas del grupo, y cuando surge alguna polémica sobre la razonabilidad o
no de un argumento, se le devuelve la pregunta funcional: ¿a donde te conduce
eso? ¿te acerca o te aleja de lo que tú valoras y te importa?. A veces
utilizamos un pizarrón para anotar las respuestas del grupo listando los tipos
de radios y sus consecuencias.
En esas sesiones posteriores se van trabajando
aspectos como la atención a la respiración, la atención al presente, el
despegue de la radios mentales (pensamientos, recuerdos, impulsos, estados
anímicos…), la orientación a valores (por ejemplo metáfora de los terroristas),
meditación de la compasión, meditación de las emociones y con diversos audios
de música usada como referente de apertura y observación de las radios mentales
sin tratar de evitarlas o suprimirlas, sino abriendo un espacio para su
aceptación mientras nos movemos hacia lo que nos importa.
La primera experiencia al finalizar este tipo de grupo
es de una alta satisfacción para los participantes con mejorías en la mayoría
de los cuestionarios usados, así como en guiarse más por sus valores y no tanto
por evitar ciertas experiencias.
Comparando los resultados entre el antes y el después
de la sesiones, se puede apreciar disminución de los niveles de ansiedad y
depresión (aunque ese no era el objetivo), especialmente en aquellas personas
que han seguido las indicaciones y el ritmo planteado en este grupo. Además han
cambiado a una mayor flexibilidad psicológica al estar mas orientado por
valores que por evitaciones experienciales. Los participantes, como hemos dicho
antes, han manifestado su satisfacción y la adquisición de herramientas para
afrontar los problemas derivados de su estado de ansiedad y/o depresión y a
prevenir su fusión a ellos, así el afrontamiento de los problemas de la vida
cotidiana con más recursos.
Como conclusión podemos decir que la musicoterapia a
través de la escucha activa facilita de forma eficaz la práctica de
mindfulness, potenciando y acelerando sus efectos beneficiosos, con resultados
positivos en los estados de estrés y ansiedad, así como una mejora sustancial
en el estado de ánimo de los/las participantes; aunque reiteramos que el
objetivo basico era cambiar la función de esos eventos en la vida de los
participantes, aspecto en el que también se ha mejorado.
¿CÓMO TRABAJO CON LA TERAPIA DE GRUPO CENTRADA EN SOLUCIONES EN LA USMC DE ÚBEDA?
Gráfico realizado por Jorge Ayala en su web: http://elterapeutaestupido.ayalajorge.com/
¿Cómo trabajo con
Terapia de Grupo Centrada en Soluciones?
El terapeuta se reúne
con un grupo de personas previamente seleccionadas con algún criterio de
inclusión en ese grupo (en este caso diagnosticadas de problemas
ansioso-depresivo) una vez a la semana durante dos horas, a lo largo de un
número prefijado de sesiones, o de manera continua con altas e incorporaciones
progresivas al grupo según vayan evolucionando o se produzcan algunos
abandonos.
Es habitual que
bajo la óptica de la Terapia Centrada en Soluciones las personas que forman
parte de un grupo, y mucha gente en su vida corriente, estén centradas en
invertir esfuerzo y atención en cambiar determinados problemas a base de
aplicar “secuencias lógicas” de acción socialmente compartidas que muchas veces
suponen aplicar “más dosis” de lo mismo que previamente no ha funcionado,
produciendo una escalada progresiva de problemas-intentos de solución que a la
larga se convierte en perpetuadora de esos problemas (o como se dice en terapia
estratégica “el problema es la solución aplicada”.
Aunque muchas terapias estratégicas se centran en alterar esa
circularidad (p.e Watzlawick Nardone…), la Terapia Centrada en Soluciones-TCS
(De Shazer, Bellebach...) teniendo en cuenta esa posibilidad, introduce un
elemento adicional esencial. Ese elemento adicional es que ningún problema es
estático e invariable, y que todo problema tiene sus excepciones, ya sea porque
se producen cambios en su frecuencia o intensidad, ya sea porque hay momentos
en que no ocurre, etc.
Usando esas “excepciones” a través del “lenguaje estratégico”, tanto en la terapia individual, familiar o grupal se
busca incrementar los recursos, el “empoderamiento”, las expectativas de
autoeficacia o dominio de dificultades creando un contexto relacional de
posibilidades más que centrado solamente en las dificultades. Por supuesto que
el terapeuta escucha y está atento empáticamente al sufrimiento expresado, pero
lenta e incisivamente, de manera respetuosa y sintonizando con el mundo o la
lógica idiosincrática de sus clientes, va haciendo guiar los encuentros y
conversaciones de la terapia hacia las posibilidades de devolver la confianza
de superación de las dificultades a sus clientes.
En las primeras
sesiones de la TCS, y muchas veces, aún en sesiones posteriores el grupo suele
estar centrado en sus dificultades, aunque también se detectan consejos y
directrices de algunos de sus miembros que se escuchan atentamente y se ponen a
circular en el grupo para que este valore la viabilidad o no de las mismas sobre quienes se dirigen.
Pero además de usar esos recursos del propio grupo el terapeuta usa el
“lenguaje estratégico” para reforzar las capacidades o recursos escondidos debajo a veces de ansiedad, la ira, la frustración,
el desánimo o el pesimismo. En ese camino de encontrar la confianza de los
miembros del grupo será muy importante el apoyo y elogio que se den los
miembros del grupo.
Cada sesión del
grupo tendrá dos momentos, una donde usaremos las preguntas y otro donde al
final de la misma nos elogiaremos mutuamente y propondremos, cuando venga al
caso, una tarea que durante la semana refuerce aún más los cambios que vayamos
consiguiendo.
En resumen usaremos
para devolvernos la confianza en nosotros mismos, en nuestras capacidades tres
métodos básicos:
(1)
Las preguntas estratégicas; (2) Los
elogios y (3) Las tareas entre sesiones
Buscaremos optimizar la eficiencia centrándonos en esas tres
estrategias. Para ello en general, iremos observando tanto el grupo como un
todo, como a sus miembros individuales, y aunque tengamos una secuencia
prefijada de estrategias graduales a emplear en el grupo a la que podemos
recurrir, usaremos un esquema estratégico general común de guía en todas las sesiones.
Ese esquema general
consiste en las siguientes 4 opciones:
1-Si el grupo como
un todo o sus miembros individuales (según decidamos céntranos en uno u otro
foco) refieren o manifiestan progresos visibles en las mismas sesiones que
dependen de acciones personales que están parcial o totalmente bajo su control,
aconsejaremos que estén atentos y o continúen haciendo más de lo mismo en esa
línea.
2-Si el grupo como
un todo o sus miembros individuales (según decidamos céntranos en uno u otro
foco) refieren o manifiestan progresos visibles en las mismas sesiones que no
dependen de acciones personales sino de factores ajenos a ellos, por lo general
solo aconsejaremos que estén atentos a esos momentos y descubran por si mismos
que les ayuda a ello, sin pedirles ninguna tarea de acción.
3-Si el grupo como un
todo o sus miembros individuales según decidamos céntranos en uno u otro foco)
no refieren o manifiestan progresos o cambios en sus vidas actuales ni siquiera
de manera mínima, pero si son capaces de imaginar cómo sería su vida en el
futuro, como si ocurriera el milagro de haber superado todos sus problemas, es
decir es capaz de situarse en un escenario alternativo temporal; el terapeuta
se centrará en pedir a los miembros en cuestión que presten atención o hagan
cosas ya en su vida actual, de manera gradual, que les ponga en la dirección de
ese escenario alternativo.
4- Si el grupo como un
todo o sus miembros individuales según decidamos céntranos en uno u otro foco)
no refieren o manifiestan progresos o cambios en sus vidas actuales ni siquiera
de manera mínima, y tampoco es capaz de imaginar un escenario alternativo más
favorable; el terapeuta puede recurrir a múltiples estrategias (como las
derivadas de la terapia narrativa y su “método
de externalización de problemas”); pero en general usará las dos grandes
posibilidades de la terapia centrada en el problema: O bien interrumpir la
secuencia del problema-solución y/o introducir una prescripción que suponga un
giro de 180 grados a las soluciones previas.
Según el estilo del
terapeuta el uso de los métodos estratégicos pueden exponerse de manera más
psicopedagógica y directiva (estilo más educador) y/o bien usando lo que va
apareciendo en las interacciones grupales en el aquí y ahora (estilo más
facilitador) y cuestionando para generar posibilidades que devuelvan el poder y la confianza a sus miembros; o usando uno u
otro estilo según el momento del grupo.
Las terapias
estratégicas grupales derivadas de la teoría sistémica constructivista son
menos usadas que las familiares o las individuales en los servicios públicos
pero no por ello menos efectivas que otros enfoques de renombre. Su gran
aportación es centrarse en los recursos y posibilidades de los clientes que
bien ya tiene estos en sus vidas y que pasan desapercibidos o bien en
generarlos en contextos de sufrimiento y malestar, cambiando el foco de los
problemas a las posibilidades o excepciones.
Juan José Ruiz Sánchez
Psicólogo Clínico. USMC de Úbeda.
16-11-2014
¿CÓMO TRABAJO CON LA TERAPIA DE ACEPTACION Y COMPROMISO DE GRUPO EN LA USMC DE ÚBEDA?
¿Cómo trabajo con Terapia de Grupo de Aceptación y Compromiso (ACT)?
(Ruiz, 2014)
Trabajo desde hace 3 años con ACT
en grupos con personas
diagnosticadas en el espectro
ansioso-depresivo (desde trastornos
adaptativos a distimias) en un servicio
comunitario de salud mental. Los protocolos los adapto
del formato individual usando los principales procesos del hexaflex , con
metáforas, ejercicios experienciales y tareas para casa. También uso los
factores comunes a los grupos (por ejemplo Yalom) pongo en conexión a todo el grupo con el
aquí y ahora y que están sintiendo en este momento, si sus "radios
mentales" y sus "tendencias a evitar molestias", están actuando
y cómo, etc. Creo que es mejor eso que reunir a un grupo y usar solo un estilo
psicopedagógico, muy típico en la TCC (es decir mezclo lo que considero mejor
de ACT con lo mejor de los factores comunes de Yalom). También dejo espacio
para que comenten como le ha ido en la semana y si sus acciones se dirigen en
la dirección de lo que consideran valioso (para eso veo muy útil preguntar por escalas de progresos rápidas de 1 a 10 y
al final del grupo preguntar: cosas del estilo siguiente: ¿qué me llevo hoy de
esta sesión? y ¿qué puedo recordar que me ha sido útil cuando esté solo/a la próxima vez que se
presente el malestar?). También suelo proporcionar un cd con pistas de
mindfulness y act para quién desee practicar más en casa. Una cosa que no suelo
hacer mucho, es un seguimiento y control
de las tareas para casa; ¿por qué?...pues para no generar en demasía reglas
pliances en el grupo, sino que realicen lo que realmente les funciona de lo
aportado por el psicólogo y sus compañeros (más reglas tracking).
Habitualmente se reúnen en el grupo de 5 a 10 personas que no se conocen
entre sí y que han sido seleccionadas previamente por presentan determinados
tipos de sintomatología o problemática (en este casos trastornos
ansiosos-depresivos) y muchas de ellas
con medicación previa con una evolución irregular y no adecuada, o con seguimientos
en el servicio mensuales debido a la presión asistencial. Se les explica en que
consiste la terapia de grupo como alternativa al seguimiento habitual
anteriormente referido y se les comenta la posibilidad de hacer terapia de
grupo.
Las primeras sesiones se suelen dedicar a compartir todo lo que han
hecho hasta el momento para superar su “ansiedad y depresión”; y que
habitualmente suponen maniobras de evitación experiencial guiadas por reglas a
las que están fusionadas que conllevan repeticiones frecuentes de estrategias
que conllevan circular en acciones y consecuencias disfuncionales. Para ello en
estas primeras fases se introduce al grupo en los conceptos de evitación
experiencial y fusión cognitiva, usando un lenguaje sencillo, usando con
profusión las metáforas más que las explicaciones e intercambiando entre si sus
experiencias de manejo reiterativo donde cortan la mala hierba de la depresión
o la ansiedad y esta vuelve de nuevo a brotar (uso de la “desesperanza
creativa” de la ACT). El terapeuta hace
circular y poner en común las experiencias de desesperanza creativa. Igualmente
se usan ejercicios experienciales aquí y ahora de la sesión para comprobar in
situ como les funcionan las cosas que hacen.
A través de distintos ejercicios experienciales, metáforas y
circulaciones y puestas en común de las personas del grupo vamos tratando de introducir mayor flexibilidad psicológica;
de modo que la conducta de la persona no esté tan regida y centrada en evitar
las experiencias de malestar, sobre todo aquellas que les apartan de las direcciones
de su vida que para ellas son valiosas; sino precisamente orientadas hacia
estas actividades valiosas, aunque conlleven abrirse a esas experiencias evitadas (aceptación), comprometiéndose en
actividades en esa direcciones (compromiso).
Es importante destacar que el terapeuta adapta la terapia ACT a su estilo personal y no a un protocolo
rígido, pues eso conllevaría introducir
unas “reglas fijas sobre el buen
hacer” que pueden generar inflexibilidad por alejamiento de la experiencia real
de como acontecen las cosas. Este puede observar al grupo como un todo, y/o a
cada uno de sus miembros y usando como guía el Hexaflex (los seis procesos que
conllevan flexibilidad-inflexibiliad psicológica) adaptarlos a lo que acontece
en el aquí y ahora del grupo y sus miembros y si están actuando determinados
procesos con más predominio que otros. Eso conlleva estar atento a lo que sucede, a las
consecuencias en el grupo de lo que se trata y trabaja (“conducta regida por
las contingencias) y como muchas veces las reglas verbales que usan todos los
miembros del grupo y el propio terapeuta (“conducta regida por las reglas”)
sobre lo que es correcto, razonable, adecuado, etc, puede entorpecer una mayor
flexibilidad de una vida guiada por los valores personales de cada uno de sus
miembros.
En suma, cada grupo y su evolución en esos seis procesos y las estrategias de evitación experiencial
predominantes en cada uno (por ejemplo la abundancia de evitación experiencial, la fusión cognitiva, el alejamiento del presente
del aquí y ahora, las historias repetitivas vinculadas al “yo soy así”, el
desapego a los valores o la falta de
compromiso) hará que en cada momento del grupo se incida más o menos en uno de
esos aspectos. Ese conocimiento no deriva fundamentalmente de la psicopatología
de su grupo-tipo (aunque se tiene en cuenta), sino sobre los procesos de
inflexibilidad psicológica que emergen en estos grupos con estas personas en
relación.
Igualmente el terapeuta tiene en cuenta la incidencia de la propia experiencia
del grupo en el mismo y de este sobre aquel (usando también sus conocimientos
de la psicoterapia analítica funcional de la misma órbita que ACT) para
flexibilizar su conducta y estimular al grupo en esa dirección.
Juan
José Ruiz Sánchez
Psicólogo Clínico. USMC de Úbeda.
19-11-2014
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