La evolución política de Alfred Adler es uno de los aspectos más fascinantes de su biografía y, al mismo tiempo, uno de los que más profundamente impregnó su teoría psicológica. A diferencia de Freud, que mantenía una postura más distante o pesimista respecto a los movimientos sociales, Adler fue un hombre de acción comunitaria, profundamente ligado a la realidad social de la Viena de entreguerras.
Podemos trazar su trayectoria del socialismo militante a un enfoque humanista y ético universal a través de tres grandes etapas:
1. La juventud y la militancia socialista (Hasta 1914)
Desde sus años universitarios, Adler se alineó de forma activa con el socialismo democrático y el incipiente movimiento socialdemócrata austriaco (Austromarxismo).
El encuentro con el Marxismo: En 1897, escribió su primer folleto importante, Monografía sobre las enfermedades de los sastres, donde argumentaba que las patologías físicas de los obreros del sector textil no eran meras contingencias biológicas, sino el resultado directo de la explotación y las pésimas condiciones socioeconómicas.
El entorno familiar: Su compromiso político se consolidó aún más tras su matrimonio en 1897 con Raissa Timoféievna Epstein, una intelectual y activista social rusa, profundamente comprometida con los movimientos revolucionarios de su país y amiga de figuras como León Trotsky (quien de hecho vivió exiliado en Viena y con quien los Adler mantuvieron debates políticos frecuentes).
El debate con el psicoanálisis: Durante su etapa en la Sociedad Psicoanalítica de Viena, Adler intentó tender puentes entre el materialismo histórico de Marx y la psicología. Mientras Freud se centraba en las pulsiones biológicas internas, Adler defendía que la neurosis y el sufrimiento psíquico estaban indisolublemente ligados a la estructura social y a las relaciones de poder.
2. El impacto de la Gran Guerra y la "Viena Roja" (1918–1927)
La Primera Guerra Mundial, en la que Adler sirvió como médico militar en el frente, marcó un punto de inflexión. El horror del conflicto y el colapso del Imperio Austrohúngaro radicalizaron su necesidad de aplicar la psicología a la reforma social.
Durante el periodo conocido como la Viena Roja (1918-1934), donde los socialdemócratas gobernaron la capital e implementaron profundas reformas sociales, educativas y de vivienda, Adler encontró su escenario ideal de acción:
Colaboración institucional: Se alineó con las reformas educativas de Otto Glöckel. Adler sostenía que para transformar la sociedad y erradicar el autoritarismo, se debía empezar por la escuela.
Las Clínicas de Orientación Infantil: Fundó cerca de treinta clínicas públicas de orientación comunitaria en Viena. No eran consultas privadas para las élites, sino servicios integrados en las escuelas públicas y dirigidos a las familias de clase obrera, donde las sesiones se realizaban a menudo de forma abierta frente a profesores y educadores para democratizar el conocimiento psicológico.
Distanciamiento del Bolchevismo: Aunque seguía considerándose socialista, Adler rechazó frontalmente la violencia revolucionaria y la dictadura del proletariado del modelo soviético. Consideraba que imponer una estructura política mediante la fuerza de las armas iba en contra de la propia salud mental comunitaria y generaría un nuevo tipo de opresión.
3. La madurez: Del Socialismo al Gemeinschaftsgefühl (A partir de 1927)
Hacia el final de su vida, y especialmente con el auge del fascismo en Europa Occidental y el austrofascismo en su propia patria, las ideas de Adler se desplazaron desde una militancia partidista concreta hacia una filosofía humanista y cooperativa de alcance universal. El marco puramente político le resultaba estrecho.
Es en esta época cuando su concepto de Interés Social o Sentimiento de Comunidad (Gemeinschaftsgefühl) se convierte en el eje de su visión sociopolítica:
La neurosis como fallo político: Para Adler, el neurótico, el criminal o el tirano comparten la misma raíz: un sentimiento de inferioridad mal compensado que busca el "afán de superioridad" o poder sobre los demás, careciendo de la capacidad de cooperar.
Democracia y horizontalidad: Políticamente, el pensamiento maduro de Adler defiende una estructura social basada en la igualdad democrática absoluta (incluyendo la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, de la que fue un firme defensor pionero). Consideraba que cualquier sistema jerárquico o autoritario perpetuaba el sentimiento de inferioridad colectivo.
El exilio y el cosmopolitismo: Tras el cierre de sus clínicas por el régimen autoritario austriaco en 1934 debido a sus raíces judías y socialistas, Adler se trasladó a Estados Unidos. Allí, sus conferencias adoptaron un tono ético y educativo general, proponiendo la Psicología Individual no como una técnica de diván, sino como una herramienta pedagógica para construir una ciudadanía global, pacífica y cooperativa.
En resumen, la trayectoria política de Alfred Adler comenzó en la praxis del diagnóstico de las injusticias del capitalismo industrial sobre la salud obrera, maduró en la reforma institucional comunitaria de la Viena de los años veinte, y culminó en una propuesta ética donde la salud mental y la justicia democrática se entienden como dos caras de la misma moneda: no puede haber individuos sanos en una sociedad enferma de autoritarismo y falta de cooperación.
Notas adicionales:
1. El folleto de los sastres (1897)
El hecho: El primer escrito importante de Adler no fue de psicología, sino de medicina social: Gesundheitsbuch für das Schneidergewerbe (Libro de la salud para el gremio de los sastres).
Por qué importa: Adler trabajaba en Viena cerca del Prater, una zona humilde. Al ver que casi todos los sastres enfermaban de tuberculosis debido a las jornadas de 14 horas, la falta de luz y la desnutrición, concluyó que la economía capitalista de la época enfermaba a la gente. Este es el núcleo de su giro hacia el socialismo: la enfermedad tiene causas políticas y sociales.
2. El matrimonio con Raissa Epstein y el vínculo con Trotsky
El hecho: Raissa Epstein era una ciudadana rusa instalada en Viena, fuertemente politizada y de ideología socialista revolucionaria.
Por qué importa: A través de ella, Adler se integró en los círculos de debate de la izquierda radical. Entre 1907 y 1914, León Trotsky vivió exiliado en Viena y era un visitante habitual de la casa de los Adler. Aunque Alfred Adler nunca fue comunista ni bolchevique (él defendía la vía democrática y pacífica), estos debates marcaron su convicción de que la psicología debía servir para la emancipación de las clases oprimidas.
3. La Viena Roja y las Clínicas Públicas (1919-1934)
El hecho: Tras la Primera Guerra Mundial, el Ayuntamiento de Viena cayó en manos del Partido Socialdemócrata (SDAPÖ). Se inició un experimento político único de reformas sociales masivas.
Por qué importa: Adler no se quedó en la teoría. Se alió con el concejal de educación, Otto Glöckel, para reformar las escuelas. El gobierno de la Viena Roja financió directamente la creación de las Clínicas de Orientación Infantil (Erziehungsberatungsstellen) dirigidas por Adler. Eran un servicio público y gratuito para la clase obrera, concebido como una herramienta de transformación comunitaria.
4. El rechazo al autoritarismo (Su evolución final)
El hecho: Adler criticó abiertamente tanto el rumbo de la Unión Soviética como el ascenso del fascismo en los años 30.
Por qué importa: Su desencanto con la violencia revolucionaria le llevó a formular el Gemeinschaftsgefühl (Interés Social). Llegó a la conclusión de que cambiar las estructuras políticas (como pretendía el marxismo) no servía de nada si no se cambiaba la mente del individuo. Para él, un dictador comunista y un dictador fascista sufrían de la misma patología: un afán de superioridad desmedido para compensar su propio sentimiento de inferioridad, a costa de la cooperación comunitaria.
¿Fue Adler Troskista? (Su esposa parece que si, el no)
La confrontación entre el pensamiento de Alfred Adler y el de León Trotsky representa el choque clásico de las primeras décadas del siglo XX entre el humanismo socialdemócrata y el marxismo revolucionario (bolchevismo).
Aunque ambos compartían cafés en Viena antes de 1914, debatían intensamente (en gran parte debido a que la esposa de Adler, Raissa Epstein, era amiga íntima de Trotsky y militante de la izquierda radical) y coincidían en que el capitalismo alienaba y enfermaba al ser humano, sus conclusiones metodológicas y antropológicas eran diametralmente opuestas.
1. El motor de la historia y del cambio: ¿Clases o Individuos?
Trotsky (Materialismo Histórico): Para Trotsky, el motor de la historia es la lucha de clases basada en las condiciones materiales y económicas. El individuo está supeditado a las fuerzas históricas colectivas. La conciencia individual es un reflejo de la posición de clase.
Adler (Psicología Individual): Para Adler, el motor del cambio es el individuo en su contexto comunitario. Sostenía que las estructuras políticas e ideológicas no cambian por sí solas si no se transforma primero la mentalidad, el Estilo de Vida y el Sentimiento de Comunidad (Gemeinschaftsgefühl) de las personas reales. No creía que una clase social fuera homogéneamente "buena" o "consciente"; cada persona procesa su realidad de manera subjetiva.
2. El uso de la fuerza y la revolución: ¿Violencia necesaria o Evolución pacífica?
Trotsky (La Revolución Permanente y la Dictadura del Proletariado): Trotsky defendía la necesidad de la insurrección armada y el uso del aparato del Estado (fuerza y coerción) para aplastar a la burguesía y consolidar el socialismo. En su obra Terrorismo y comunismo, justificaba la violencia si esta servía al fin histórico de la emancipación proletaria.
Adler (Evolución, Educación y Reforma): Adler rechazó frontalmente el bolchevismo precisamente por su uso de la violencia. Afirmaba que imponer un sistema justo mediante la opresión y las armas era una contradicción psicológica. Sostenía que los métodos autoritarios solo generaban nuevos sentimientos de inferioridad y resentimiento colectivos, lo que inevitablemente derivaría en una nueva tiranía (un vaticinio que el estalinismo tristemente confirmó). Su vía era la reforma institucional, la educación democrática y el consenso.
3. El concepto de Poder: ¿Herramienta política o Compensación patológica?
Trotsky: El poder político y el control del Estado son las herramientas indispensables para transformar la sociedad. La toma del poder por la vanguardia del partido es el fin estratégico fundamental.
Adler: El ansia de poder total o el "afán de dominación" no es una virtud revolucionaria, sino una compensación neurótica de un profundo sentimiento de inferioridad. Para Adler, cualquiera que busque la dominación absoluta sobre otros seres humanos —sea un zar o un comisario del pueblo— carece de Interés Social (la capacidad de cooperar en plano de igualdad). El poder debe ser horizontal y distribuido, nunca concentrado ni autoritario.
4. El origen de la opresión de género
Un punto de debate muy vivo en el salón de los Adler (donde participaba Raissa de forma activa) era el feminismo:
Trotsky: La opresión de la mujer es una consecuencia directa de la propiedad privada y la estructura familiar burguesa. Al abolir el capitalismo y emancipar económicamente a la mujer, la igualdad de género llegaría de manera natural como subproducto de la revolución.
Adler: La opresión de la mujer (lo que él llamó Protesta Masculina) es un fenómeno cultural profundamente arraigado en la psicología del poder masculino que va más allá del sistema económico. Adler argumentaba que los propios hombres socialistas y obreros reproducían el machismo en sus hogares debido a sus propios complejos de inferioridad. La igualdad requería una reeducación psicológica y una deconstrucción del mito de la superioridad masculina, no solo un cambio de leyes económicas.
Tabla Comparativa Síntesis
| Eje de Análisis | León Trotsky | Alfred Adler |
| Meta Final | Sociedad comunista sin clases tras la abolición de la propiedad privada. | Sociedad democrática y cooperativa basada en el Sentimiento de Comunidad. |
| Método de Cambio | Revolución armada, ruptura violenta, dictadura del proletariado. | Reforma social, educación democrática, psicoterapia comunitaria. |
| Psicología Humana | Determinada por la estructura socioeconómica y la clase social. | Autodeterminada por la interpretación subjetiva del entorno. |
| Visión de la Autoridad | Centralismo democrático; uso del poder estatal como herramienta de transición. | Rechazo a toda jerarquía autoritaria; la dominación es síntoma de neurosis social. |
La paradoja más trágica y personal de esta divergencia ideológica la sufrió la propia familia de Adler. Su hija mayor, Valentina Adler, fascinada por el ala radical y las ideas de la Revolución Rusa, se mudó a la Unión Soviética en la década de 1930. Allí, durante las purgas estalinistas, fue arrestada bajo la acusación de "trotskismo" y murió en un gulag en 1942. El propio Alfred Adler pasó sus últimos años advirtiendo que los sistemas políticos que descuidan el desarrollo del interés social genuino terminan devorando a sus propios hijos.

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