sábado, 4 de abril de 2020

ANSIEDAD ANTE EL CORONAVIRUS. UNA PERSPECTIVA ADLERIANA (RUIZ Y QUESADA, 4-4-2020)






ANSIEDAD ANTE EL CORONAVIRUS.  UNA PERSPECTIVA ADLERIANA

(Juan José Ruiz Sánchez, con los aportes previos de Antonio M. Quesada Portero. 4-4-2020



1. EXPERIMENTAR ANSIEDAD Y SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD ANTE AMENAZAS REALES ES UNA RESPUESTA NORMAL, NATURAL Y ADAPTATIVA

Todos los seres humanos estamos expuestos y  también limitados en nuestras capacidades para afrontar diversos acontecimientos de la vida.

Nadie está totalmente preparado para vérselas con adversidades de la vida como la muerte de un ser querido, la ruina económica, el desempleo, la carencia de las necesidades más básicas para subsistir o la propia enfermedad grave.

Todo este conjunto de eventos  externos o exógenos y circunstancias de la vida nos produce una amenaza real a nuestra persona, nuestra estima personal y nuestros intereses y valores más legítimos que nos provoca unos sentimientos de incapacidad, limitación y dificultad que Alfred Adler llamó  (1927, 1933a, 1933b) “sentimiento de inferioridad”.

Los sentimientos de inferioridad son perfectamente naturales y  normales e indican algo que también los partidarios de la autocompasión meditativa del mindfulness capta perfectamente (p.e Neff, 2012) cuando afirma que pasaremos por momentos de sufrimiento, que todos los seres sufrimos (y eso nos puede conectar entre sí) y que es mejor seamos amables con nosotros mismo ante esto, y por extensión con los  otros.

En  estos días asistimos virtualmente o directamente a la pandemia del coronavirus –Covid 19 y ya sea mediante la información online, televisión, teléfono móvil o por que algún familiar o conocido  cercano ha sido infectado o incluso ha fallecido por ello, experimentamos temor, ansiedad, tristeza, rabia; etc; sentimientos perfectamente normales ante una amenaza real que puede afectarnos, o ya ha afectado a nosotros mismos, nuestros seres queridos o a las personas en general.

Dicho de manera reiterada, experimentar ansiedad,  sentimientos de inferioridad ante esta amenaza es algo perfectamente normal y natural, e incluso adaptativo, ya que nos empuja emocionalmente a responder a esta amenaza real.

¿Entonces cuando los psicólogos u otros profesionales nos proponen manejar la ansiedad ante esta pandemia están fomentando algo inadecuado?

Pues depende. Habitualmente se entiende desde la perspectiva psicopatológica  tradicional que cuando la ansiedad es excesiva y se expresa en forma obsesiva, fóbica, hipervigilante, somatizada con activación excesiva de las respuestas fisiológicas (p.e respuestas de pánico), o revivida tras eventos amenazantes a la propia vida o los intereses más personales (traumática)  puede ser problemática.

Pero con buen criterio esta perspectiva apunta también que no basta con la intensidad de la ansiedad ni siquiera su forma de expresión apuntada sino que hace falta además un segundo criterio, la funcionalidad de la persona. Es decir como interfiere esas ansiedad en el ajuste psicosocial de esta persona, o mejor dicho, como responde la persona a esta ansiedad con sus propios recursos y con los que tiene o carece en su red de apoyo social.

En este aspecto, Adler llamó “tareas de la vida” a diferentes aspectos o áreas de la vida que son comunes para todas las personas y que se relacionan con la funcionalidad apuntada anteriormente.  Entiende que las personas vivimos la vida siempre en contexto social y que nuestros problemas siempre se relacionan (aún los problemas médicos u orgánicos) con cómo nos relacionamos los unos con los otros.

En  este orden de cosas, el cómo nos relacionamos los humanos entre sí (hombres y mujeres, con independencia de la orientación de género) a la hora de conformar parejas, el cómo nos relacionamos en nuestras actividades de trabajo u ocupación con nuestros compañeros o colegas y el cómo nos relacionamos con otras personas socialmente, va  a dar un determinado sentido a la vida de cada cuál, y también sentido u orientación específica a como afrontamos, en este caso, la crisis del coronavirus.

En este ámbito de las tareas de la vida es como una persona encuentra o no lo hace más o menos sentido o valor a su vida. Y es notorio que este aspecto haya sido resaltado, desde otras perspectivas, como las llamadas terapias conductuales contextuales de tercera generación (p.e Steven Hayes, 2020) o la logoterapia (Frankl, 2008).

Muchas veces las distintas escuelas de la psicología se postulan como las más adecuadas o verdaderas, sin considerar que no están solas y hay otras perspectivas que la pueden enriquecer mutuamente.

Esta crisis va a poner en juego los valores de cada uno, y como estos nos orientan ante esta amenaza actuando de distinta manera.

2. ESTILO DE VIDA Y RESPUESTA A LA AMENAZA AL CORONAVIRUS: DEL EGOCENTRISMO AL SENTIMIENTO DE COMUNIDAD O INTERÉS SOCIAL



Igualmente Adler postula que cada persona se orienta en la vida de manera organizada y en totalidad mediante un propósito personal en gran parte inconsciente o inadvertido que se desarrolla en gran parte en los primeros años de la vida infantil, aunque  posteriormente puede ser clarificado y modificado tanto por diversas circunstancias de la vida como por la ayuda del tratamiento psicológico. A esto le llamó Adler, Estilo de Vida.

Respecto a las circunstancias de la vida que en mayor grado pueden modificar esa orientación personal destacan en especial dos de ellas: los grandes fracasos o decepciones en la vida y el encuentro con otras personas con las que tenemos que relacionarnos.

Efectivamente, como dicen los conductistas radicales (y los adlerianos), nuestras acciones tienen una función o propósito y unos efectos o consecuencias en la vida para nosotros mismos y para quien se relaciona con nosotros.

En cierto modo la psicología se ocupa de los que nos hacemos los unos a los otros y a nosotros mismos a lo largo de la vida.

Cuando nos encontramos con el agua al cuello, cuando todos nuestros esfuerzos, inversiones y proyectos se han ido al traste el propósito del estilo de vida puede cambiar y reorientarse de otra manera. Toda la organización de nuestra conducta personal en su aspecto más genérico “se extingue”. Esto genera una nueva oportunidad para desplegar repertorios de acción diferentes.

Ahora bien, cada persona tiene detrás una historia personal de experiencias y reglas aprendidas previas de cómo ha de vivir y orientar su vida, aunque no sea consciente de ellas.

En gran parte mediante las diferentes instancias de educación y poder-control social  (familia, escuela, estado, religión, sistema de control legal, instancias sanitarias, etc) como diría Skinner (1953) el padre del conductismo radical la conducta de las personas adquieren forma y propósito, aunque  queda la opción de contra-controlar esas influencias, mediante el autocontrol y la ayuda de otros y empoderar a las personas.


La psicología adleriana en este aspecto es coincidente cuando habla de la psicología de la posesión, lo que la persona tiene aprendido, sus hábitos, sus rasgos, temperamento, etc.; y como esta es  diferente a la psicología del uso o sea a como usa todo esto en su vida cuando es consciente de los efectos y propósitos de estas acciones o hábitos (Ansbacher y Ansbacher, 1959).

En general y debido en gran parte a la educación  de la preparación para la convivencia y cooperación para la vida social  y al uso posterior que hacemos de esta, las personas en general podemos estar orientadas en la vida (muchas veces de manera inconsciente o inadvertida) de manera más egocéntrica y centradas más y casi exclusivamente en nuestros interés personal o bien más orientada hacia la cooperación con otros, sin olvidar también nuestro interés personal.

Es más, las situaciones amenazantes  como la actual del coronavirus como se suele decir, “saca lo peor y lo menor de las personas”.

Para los adlerianos (como para los conductistas radicales) cualquier respuesta que demos a la amenaza del coronavirus tiene una función o un propósito, un para qué, sea este advertido o no por la propia persona.

En la concepción adleriana las respuestas ante la ansiedad, reflejan aspectos del estilo de vida con determinados propósitos inconscientes mayormente.

Los síntomas o respuestas a la ansiedad pueden conllevar, cuando se excede el natural sentimiento de inferioridad a ser usados por el individuo como apaños para crear inconscientemente distancias con sus tareas de la vida. Cuando el individuo percibe una amenaza a su estima personal y este no se siente preparado para afrontarla en cooperación so esta es excesiva a sus propios recursos personales despliega inconscientemente sus síntomas o respuestas de ansiedad donde puede sentirse fracasado o derrotado. Estos síntomas se convierten en una excusa (inconsciente, ellos mismo no se dan cuenta de este propósito) para demorar actividades, poner distancia con ellas y justificarlas conscientemente después por el malestar experimentado.

Pero ojo, seamos muy cautos con la hipótesis adleriana previa. Solo es potencialmente válida cuando aparece una dificultad asociada en el interés social. Es decir la persona no está interesada por los otros, o bien usa un aparente interés social para elevar su propio ego exclusivamente.

Como se ha mencionado antes los grandes problemas de la humanidad, desde la perspectiva adleriana  y también desde la conductista radical ( p.e Kester Carrara, 2018) requieren de soluciones compartidas en cooperación.

Una amenaza de tan grandes proporciones que  afecta a todo el planeta requiere de la cooperación de los gobiernos más que de la lucha por llevarse más mascarillas y equipos para su propio país; dado que si es así el resto sigue desprotegido y con riesgo de infectar a los protegidos; o bien a levantar barreras, fronteras excesivas, etc; que ahoguen el intercambio comercial, etc; y produzca u colapso mundial.

También nos afecta a todos a nivel personal y a las personas con las que convivimos y requiere de un esfuerzo de cooperación que se inicia en el confinamiento en casa para los que pueden hacerlo, pero que no acaba ni se reduce solo a esto, ni tan solo a las medidas de protección, sino también a la cooperación con los otros, en especial con las personas más expuesta a la infección (sanitarios, transportistas, fuerzas de seguridad, personal de comercios alimentarios; etc.) y a las más expuestas a la marginación como las personas sin techo y todo el contingente venidero de más parados y negocios cerrados que se nos viene encima y nos va a afectar a todos.

Por supuesto que debemos y tenemos que exigir respuestas políticas a esta situación actual y venidera, pero esto no nos exime de nuestras propias responsabilidades personales con los más cercanos, cada uno según sus posibilidades y circunstancias. Todo esto ya nos está poniendo a prueba a todos, y nos va a seguir exigiendo que respondamos de una u otra manera.

3. CÓMO RESPONDEMOS  A ESTA AMENAZA DESDE NUESTRO ESTILO DE VIDA

El siguiente es solo un cuestionario orientativo y aproximativo. No es una escala validada si quiera, tan solo aporta una información general para que usted ajuste mejor sus respuestas ante la amenaza del covid-19 en un sentido de mayor interés social. Es una adaptación del original realizado por Antonio Miguel Quesada llamado “Cuestionario sobre el sentimiento de Comunidad” (Quesada, 2003) expuesto en el libro “Estilos de Vida” (Ruiz, Oberst y Quesada, 2006).

CUESTIONARIO SOBRE SENTIMIENTO DE COMUNIDAD ANTE EL COVID-19

Utilice la siguiente escala para responder a las preguntas:

0
1
2
3
Nunca
A veces
A menudo
Casi siempre


1.Cuando tengo que hacer un juicio sobre los responsables del gobierno ante esta crisis “intento meterme en su piel”, ver las cosas desde su perspectiva

2.Me cuesta bastante trabajo entender como la gente tiene diferentes puntos de vista ante esta crisis del coronavirus  que son distintos al mío

3.Cuando los medios de comunicación informan de algún suceso trágico del coronavirus no puedo evitar que me afecte, aunque sea un poco

4.La vida es dura para todos con esta situación del coronavirus, yo voy a lo mío, no me interesa lo que le ocurra a mi vecino

5.Soy miembro de alguna asociación que ayuda en esta crisis del coronavirus

6.A parte de lo que me interesa personalmente me da igual como marche mi empresa o grupo en esta crisis

7.Me gusta haber nacido en el sitio donde he nacido aunque haya sido afectado por el coronavirus

8.Veo algo sin sentido buscar información sobre mis antepasados mayores y mi familia en esta crisis

9.Me gusta trabajar en equipo en esta crisis aunque sea con mi familia o compañeros

10.Cuando tengo que hacer alguna tarea en esta situación del coronavirus no me agrada que otras personas me den sus opiniones de cómo hacerla ya que me lían o desorientan

11.Considero que la colaboración es importante para sacar adelante esta crisis

12.Dejémosnos de historias en esta crisis es mejor hacer las cosas uno solo que trabajar en colaboración, ya que se quedaran las cosas sin hacer si buscamos ayudarnos unos a otros

13. Ser consciente de que todos los seres humanos estamos afectados por este crisis es importante para mí, sin importar su origen o condición social.

14. Si por desgracia otras personas son afectadas por el coronavirus en su salud o economía, yo nada puedo hacer al respecto, por lo que mejor centrarme solo en lo mío

15.En la medida de lo posible intento ayudar a otras personas que lo están pasando mal en esta crisis

16. La vida es dura antes y ahora con el coronavirus, lo mejor es no ser ingenuo y mirar por el propio interés si no quieres que los demás de arrebaten lo tuyo

17. Realmente no comparto como otras personas se esfuerzan en imponerse y destacar ante otros en esta crisis en vez de colaborar entre todos

18. Me gusta mandar sobre otras personas y que en esta crisis se haga caso de mi criterio

19. A la hora de tomar decisiones  importantes en esta crisis hay que contar con las opiniones de las otras personas

20.  Solo si yo tomo las riendas en esta crisis sin contar con otros me va a ir las cosas mejor



Interpretación:
Sumar los pares
2
(    )
4
(    )
6
(    )
8
(    )
10
(    )
12
(    )
14
(    )
16
(    )
18
(    )
20
(    )
TOTAL    (    )
Sumar los impares
1
(    )
3
(    )
5
(    )
7
(    )
9
(    )
11
(    )
13
(    )
15
(    )
17
(    )
19
(   
TOTAL    (    )

Restar los impares a los pares =
Puntuación negativa o igual a 0
Sentimiento de comunidad muy poco desarrollado
Puntuación entre 1 y 10
Sentimiento de comunidad poco desarrollado
Puntuación entre 11 y 15
Sentimiento de comunidad algo desarrollado
Puntuación entre 16 y 20
Sentimiento de comunidad bastante desarrollado
Puntuación superior a 20
Sentimiento de comunidad muy  desarrollado





4. CÓMO ESTIMULAR NUESTRO INTERÉS SOCIAL

En este apartado seguimos las recomendaciones adlerianas sacadas del libro de Ruiz, Oberst y Quesada (2006) del cual presentamos los siguientes esquemas que hemos adaptado a este artículo:


4.1) LA EMPATÍA:


La empatía o capacidad de identificarse con alguien implica poder dejar de centrar la atención en nosotros mismos e intentar, en palabras de Adler, “ver con los ojos de otro, oír con los oídos de otro y sentir con el corazón de otro”. Gracias a ella podemos comprender al prójimo, valorarlo, respetarlo y aceptarlo, construyéndose así una benevolencia recíproca que abona el terreno para el bienestar colectivo.








Ejercicios para aumentar la empatía:




a)           Para ponerse en el lugar de otra persona, lo primero es cultivar una actitud sensible hacia los pensamientos y sentimientos de ella. Así, interésate, observa con más detenimiento a la gente con la que convives (familiares, compañeros de trabajo, vecinos, conocidos…), y mientras lo haces, pregúntate: ¿qué comunican sobre su mundo interior, verbalmente (con el contenido de sus palabras, con el tono de su voz) y con sus gestos (postura corporal, movimientos de las manos, expresión de la cara)?
. Si estas en casa confinado observa el lenguaje no verbal de los dirigentes políticos, de las familias o presiónales  que entrevistan, etc.



b)                Busca activamente acercarte a los demás, comunicarte con ellos para conocer sus asuntos, sus estados de ánimo, mostrándoles que te resultan importantes. Elige para ello la ocasión y el momento propicio (no cuando hay prisas, ruido...) Así, al despertarte por la mañana, si vives en pareja, ¿le das los buenos días y tienes un gesto de acercamiento? Si tienes hijos, ¿cada cuánto te interesas por sus cosas, por cómo les va? ¿de vez en cuando hablas con ese compañero/a de trabajo, con ese conocido, con ese amigo, sobre sus asuntos?. Puedes usar la vía online en estos casos dado que por ahora el contacto directo fuera de casa no es adecuado por el riesgo al contagio.



c)       En las conversaciones, prueba a adoptar una actitud de escucha activa, transmitiendo así a la otra persona que deseas que siga comunicándose contigo. Esto se logra así:

-                                  toma contacto visual con el interlocutor, míralo a los ojos (sin exageraciones llamativas). Esto es fundamental para que “conectéis” (con tus familiares u online si dispones de videocámara)

-                                  corporalmente, indícale que sintonizas con lo que te dice: asientes con la cabeza, haces gestos con las manos, tu rostro tiene una expresión de interés, etc.

-                                  refleja lo escuchado: muestra que has entendido lo que te han dicho, repitiéndolo o resumiéndolo con tus propias palabras (por ejemplo, “así que te dio a entender que ya no le interesaba tu propuesta”)

-                                  realiza preguntas al hilo de la conversación (¡sin que sea un interrogatorio!: tú también dices cosas tuyas, te autorrevelas)

-                                  haz comentarios sobre lo que te dice (“me alegra que confíes es mí y me digas eso”), mostrando consideración por su manera de ver y/o sentir las cosas, aunque no la compartas (“así que crees eso... bueno, por supuesto que respeto tu postura, aunque yo no lo veo así, pues. ”)




-                              al final de la conversación, manifiesta que te ha agradado que la otra persona comparta contigo su mundo interior (“ me alegra el que confíes en mí y me hayas contado todo eso”)


d)             Sé consciente de los obstáculos que dificultan establecer esa relación empática, como las respuestas con monosílabos o el cansancio, las prisas, las preocupaciones, que te centran en ti y dificultan el contacto con los demás. Por ejemplo, cuando llegas a casa tras una jornada laboral agotadora, ¿cuántas veces evades el contacto con las personas con las que convives y te encierras en tu interior, cavilando, rumiando cosas mientras ves la televisión, haces la comida o lees el periódico? ¿Puedes actuar de otra forma? ¿Qué cambiaría? Pruébalo.


e)           Si alguien desea hablar contigo cuando no es el momento oportuno, exprésaselo con

tacto: “disculpa, pero ahora no puedo pararme a conversar, que me van a cerrar la tienda... luego te llamo y hablamos tranquilamente, ¿vale?”.


Recuerda:

Esta capacidad de “ver con los ojos de otro” nos posibilita tener amistades, comprender a los demás, amar, etc. ¡Ponerse en el lugar del otro es muy útil hasta en los negocios!: así puedes intentar ver las cosas como lo hace el cliente, por ejemplo.



4.2) EL SENTIMIENTO DE PERTENENCIA:



También forma parte del Sentimiento de Comunidad el sentimiento de pertenencia: pertenencia a una familia, a un grupo, de formar parte de la humanidad, de que lo que tiene que ver con ella nos afecta.


Ejercicios para aumentar el sentimiento de pertenencia:




a)             Piensa sobre tus “raíces” familiares, en tu árbol genealógico: lo que te han contado, lo que conoces de tus antepasados, de tus bisabuelos, tus abuelos, tus padres, tus tíos, etc.: ¿tienen rasgos en común? ¿alguna característica psicológica, algún tipo de oficio, de actitud ante la vida, ante determinados problemas o circunstancias? Y ahora, piensa en ti: ¿compartes algo con ellos? ¿hay alguna continuidad?


b)            Ahora, ve con la mente a la localidad (comarca, nación...) en que has nacido, y los sitios donde has vivido y que te han influido: ¿qué sabes sobre sus gentes, su historia, sus calles, sus lugares interesantes? ¿te sientes unido a ellos? ¿qué cosas tuyas han tenido o tienen la marca de esos lugares: costumbres, detalles de la vida cotidiana, actitudes, etc.? ¿te identificas con los tópicos que circulan sobre esos sitios? ¿te gusta el acento de su habla?


c)           Respecto a la profesión que tienes, ¿te identificas con ella? ¿qué normas y valores de tu oficio son importantes para ti? ¿perteneces a alguna asociación profesional?


d)            Hazte las mismas preguntas respecto a otras asociaciones culturales, deportivas, políticas, sindicales, religiosas, etc. a las que pertenezcas o hayas pertenecido.




Recuerda:

El Sentimiento de Comunidad es abrirse, interesarse por los otros, por la sociedad, desde la situación de uno. Todo lo contrario del “chauvinismo”, de la visión provinciana, del corporativismo egoísta.


4.3) LA COOPERACIÓN:


Otro aspecto fundamental del Sentimiento de Comunidad es la cooperación, la posibilidad de varias personas de obrar conjuntamente para lograr un mismo objetivo. Implica confiar en los otros y a la vez saber que ellos se fían de uno, pues se está embarcado en la misma empresa. El hombre como especie tiene un equipamiento biológico para sobrevivir bastante precario, y sólo gracias al agrupamiento, a la colaboración de unos con otros, a la división del trabajo, pudo vencer en la lucha por la vida. Hoy, la cooperación sigue siendo un factor necesario para que la sociedad siga progresando.


Ejercicios para aumentar la cooperación:




a)            Reflexiona: ¿en qué áreas tienes objetivos comunes y colaboras con los demás (en las tareas domésticas, en tu trabajo, en asociaciones de cualquier tipo...)? ¿Qué emociones compartís al respecto? ¿Hay ayuda mutua, compromiso por tu parte y por la de ellos?
b)            ¿Realmente cuando cooperas la meta común te importa más que la tuya propia, que tus intereses? Aunque tengas tus opiniones, tu manera de hacer las cosas, ¿prevalece


siempre lo mejor para el grupo? ¿Podría mejorarse de alguna manera el ambiente  cooperativo en esas tareas que compartes con otros?


Recuerda:

Cuando cooperamos, la meta, el interés común ha de importar más que tus metas, tus intereses personales, tu manera particular de hacer las cosas. Si el grupo gana, tú ganas.


4.4) LA SOLIDARIDAD:


La solidaridad, el compartir y comprometerse con la causa de otra persona o colectivo, es otro ingrediente del Sentimiento de Comunidad. Es una manifestación de amor al prójimo.


Ejercicios para aumentar la solidaridad:




a)              ¿Te consideras una persona solidaria? ¿Te interesas activamente por estar informado respecto a la situación de colectivos que necesitan ayuda, como inmigrantes, marginados, etc.? Si tienes hijos, ¿te preocupas o has preocupado de enseñarles, de alguna u otra manera, que deben de ser conscientes de las desigualdades e injusticias que hay?


b)              ¿Colaboras económicamente con alguna causa altruista? ¿Has participado en campañas de recogida de ayuda de emergencia? ¿Has realizado acciones en pro de colectivos que necesitan ayuda, firmando manifiestos, remitiendo cartas, comprando



publicaciones, manifestándote? ¿Estás afiliado o colaboras con alguna organización de tipo solidario?


c)           ¿Te planteas las repercusiones sociales y ecológicas de tus acciones, del consumo de bienes que realizas? ¿De alguna manera esta reflexión influye en tus conductas?


Recuerda:

Ser solidario es saber ser generoso, dar, darse a los demás. Es saber que lo que hacemos influye en la situación de otros, y que “siempre puede hacerse algo” para mejorar las cosas. Y cuanto más se compromete uno, más se desarrolla como persona.

Si te das cuenta los ejercicios tienen dos aspectos:

(1) Primero, tomar conciencia de tu sentimiento de comunidad,  darte cuenta de cómo funcionas no solo por el cuestionario, sino por las preguntas que se te hacen.

(2)  Implicarte en acciones comprometidas actuando de otra manera si es el caso hacia una mayor cooperación con otros.

 Medidas más específicas  que combinaran la educación y el refuerzo social de prácticas educativas y sociales centradas en la cooperación también serían necesarias para ir un paso más allá que solo el llamamiento a la responsabilidad personal, por significativa que sea esta, que lo es y más en este contexto




5. APUNTES BIBLIOGRÁFICOS:

Adler, A.

-Conocimiento del hombre. Espasa-Calpe S.A. Madrid. 1973 (original 1927)
-Comprender la vida. Paidós. Barcelona. 1999 (original 1933a)
-El sentido de la vida. Espasa-Calpe S.A. Madrid, 1975 (original, 1933b)

Ansbacher, H.I y Ansbacher, R.R. La Psicología Individual de Alfred Adler. Troquel, 1959

Carrara, K. Entrevista. Kester carrara fala sobre Abnalise do Comportamento e politicas públicas. 2018


Frankl. V.E. El sentido de la vida. Plataforma Editorial. 2008

Hayes, S. Una mente liberada. La guía esencial de la Terapia de Aceptación y Compromiso. Paidós. Barcelona, 2020

Neff, K. Se amable contigo mismo: el arte de la compasión hacia uno mismo. Paidós, Barcelona, 2012

Ruiz, J.J; Oberst, U. y Quesada, A.M. Estilo de Vida. El sentido y el equilibrio según la psicología adleriana. Paidós. 2006

Ruiz, J.J. Psicoterapia conductual adleriana. Lulú Ediciones, 2017

Skinner, B.F. Ciencia y conducta humana. Editorial Fontanella. Barcelona, 1977 (original de 1953).


domingo, 1 de diciembre de 2019

LIBRO-COMPLEJO DE INFERIORIDAD. AUTOR: FERNANDO JIMÉNEZ H.-PINZÓN







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Resumen:


El concepto de Complejo de Inferioridad es probablemente el más popular y más universalmente adoptado y reconocido entre todos los fenómenos de la gnoseología psicopatológica. Aunque se configura como una patología menor, está en la base de muchos problemas educativos, de mucho sufrimiento humano y de muchas enfermedades orgánicas y patologías psíquicas. Esta obra nos proporciona, a través de Prácticas complementarias, un material de ejercicios para descubrir y conocer la influencia de este complejo en la configuración de la Personalidad y nos aporta un material valiosísimo para la subyugante tarea de conocerse a sí mismo y a los demás, así como para la organización de seminarios, talleres y sesiones de trabajo de contenido psicológico y psicoeducativo.



Sobre Fernando Jiménez Hernández-Pinzón (Presidente de honor de A.E.P.A):

Es doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid, doctor en Filosofía por la Universidad del Paraguay, licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense, licenciado en Psicología por la Universidad de Sevilla, licenciado en Teología, diplomado superior en Psicología Clínica y en Grafopsicología. Tiene estudios especializados de Psicopatología, Psicoterapia y Psicoanálisis en la Universidad de la Sorbona. Fue profesor de Psicología en la Universidad del Paraguay, en la Facultad de Económicas y Empresariales de Córdoba, y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Córdoba. En esta ciudad realiza actualmente su actividad profesional de psicólogo clínico y psicoterapeuta. 

Fue miembro del Centro de Estudio y Aplicación del Psicoanálisis de Madrid, integrado en la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapia (F.E.A.P.), y de la sección de psicoanálisis de la American Psycholigical Association. 

Entre sus obras publicadas, se destacan La comunicación interpersonalTécnicas psicológicas de asesoramiento y relación de ayudaSeminario sobre comunicación y creatividadViajes hacia uno mismoLa fantasía como terapia de la personalidadA corazón abierto: confesiones de un psicoterapeutaPsicoanálisis para educar mejorComplejo de inferioridad: compendio de la Psicología Individual de Alfred AdlerConstruye tu pirámideValores para vivir y crecerLa viña florecidaCartas de Zenobia o el Vuelo de un HadaAnimal de deseosTu personalidad es tu escrituraUn porqué para vivir, entre otros.


Recibió el Premio Zenobia Camprubí y fue finalista del premio de narrativa de la XV Feria del Libro de Almería. Es académico correspondiente de la Real Academia de Buenas Letras, Ciencias y Nobles Artes de Córdoba.


domingo, 3 de noviembre de 2019

RELACIÓN DE LIBROS PUBLICADOS POR MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PSICOLOGÍA ADLERIANA (Y COLABORADORES)



1)


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Resumen:

El concepto de Complejo de Inferioridad es probablemente el más popular y más universalmente adoptado y reconocido entre todos los fenómenos de la gnoseología psicopatológica. Aunque se configura como una patología menor, está en la base de muchos problemas educativos, de mucho sufrimiento humano y de muchas enfermedades orgánicas y patologías psíquicas. Esta obra nos proporciona, a través de Prácticas complementarias, un material de ejercicios para descubrir y conocer la influencia de este complejo en la configuración de la Personalidad y nos aporta un material valiosísimo para la subyugante tarea de conocerse a sí mismo y a los demás, así como para la organización de seminarios, talleres y sesiones de trabajo de contenido psicológico y psicoeducativo.


2)




Resumen:

El concepto de Complejo de Inferioridad, columna vertebral del sistema psicológico y psicoterapéutico de Afred Adler, es probablemente el más popular y más universalmente adoptado y reconocido entre todos los fenómenos de la gnoseología psicopatológica.


Aunque se configura como una patología menor, está en la base de muchos problemas educativos, de mucho sufrimiento humano y de muchas enfermedades orgánicas y patologías psíquicas.


3)




Resumen:

Alfred Adler puede ser considerado como uno de los iniciadores, precursores y pioneros de la Pisicología Humanista y de la corriente Humanista de la Psicoterapia; lo es desde esa síntesis dinámica y humanista que él inició con su escuela de Psicología, Pedagogía y Psicoterapia, a la que denominó “Psicología Individual” o Psicología del Individuo.

Para Adler la palabra “Individuo”, alrededor del cual gira todo su pensamiento psicológico, educativo y terapéutico, significa una totalidad humana indivisible, integrada en otras totalidades individuales, en cuya integración e interpelación e integración nos vamos todos autorrealizando como individuos y como humanidad.


4)



Resumen en español:

Este libro sobre La psicoterapia adleriana da cuenta de la terapia y el asesoramiento adlerianos desde sus orígenes hasta la actualidad, y propone una versión avanzada de la teoría.
Los principios y conceptos principales del pensamiento de Adler se reexaminan desde una perspectiva contemporánea, colocándolos en el contexto de otros enfoques contemporáneos.
Las técnicas de Adler se describen y luego se aplican para comprender cómo sería un enfoque adleriano de la vida familiar, utilizando ejemplos clínicos en todo momento.

Los autores analizan la posible contribución de la teoría adleriana en el contexto de los desafíos del pensamiento posmoderno y la sociedad posmoderna. Será invaluable para profesionales, profesionales y estudiantes de asesoramiento y psicoterapia.


5) 



Resumen:

El trastorno del niño consentido es un libro sobre educación de niños normales y difíciles que está dirigido a padres, maestros y profesores de diferentes niveles educativos. El aumento reciente de conductas perturbadoras, conflictos y trastornos de comportamiento preocupa a los adultos. A menudo, maestros y padres consienten demasiado, y miman en exceso, al sufrir una desorientación en cómo educar correctamente e intervenir con eficacia en pequeños y grandes problemas. La autora se hace eco de esta nueva problemática y presenta, a modo de manual, un enfoque de prevención e intervención para este tipo de situaciones, que todos los adultos que tratan niños pueden aprender y utilizar.
Ursula Oberst es licenciada en psicología por la Universidad de Konstanz (Alemania) y doctora en psicología por la Universitat Ramon Llull de Barcelona, donde también es profesora de psicología. Se formó como counsellor (orientadora psicológica) a l'Alfred-Adler-Institut de Zurich (Suiza). Ha trabajado en diferentes ámbitos de la psicología clínica y educativa en Alemania y Cataluña, donde reside desde 1992. A parte de su trabajo docente, tiene una consulta privada donde atiende a adultos, niños y familias. Imparte cursos y hace supervisión a maestros y profesores de diferentes ámbitos educativos utilizando Educación para la convivencia, el programa que explica en este libro. Ha publicado diversos artículos y libros científi cos y divulgativos: www.oberst.es.


6)



Resumen:

Retomando el hilo del libro de Ursula Oberst El trastorno del niño consentido, los autores se dirigen a padres, profesores y psicólogos que tratan con niños normales, niños difíciles y niños con problemas de comportamiento. Describen los principales errores que se cometen al educar a los niños —el método del capellán, del mafioso y el del sabelotodo— y presentan con detalle y de forma instructiva las alternativas que pueden utilizar los padres y los profesionales para mejorar la convivencia con estos niños más difíciles: el principio de los Tres Monos, el principio de Buda y el principio de Martin Luther King. El libro ofrece herramientas útiles tanto para profesionales de la educación como para aquellas familias que necesitan consejos para educar a los más pequeños.

Manual dirigido a profesores, padres, madres y psicólogos. Ofrece pautas para solucionar problemas de comportamiento entre todo tipo de niños y niñas. Incluye teoría, objetivos, errores educativos frecuentes, casos concretos, soluciones y consejos para un gran número de casos. 
Ursula Oberst es doctora en Psicología, psicoterapeuta y profesora titular de la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna, Universidad Ramon Llull, de Barcelona, desde donde coordina un Máster de título propio Counseling Adleriano, enfoque terapéutico en la que se basa el presente libro. Combina su actividad docente con la psicoterapia en un centro privado. Ha escrito numerosos artículos y libros científicos y de divulgación.


Ramon Company es doctor en Psicología de la Universitat Ramon Llull, Facultat de Psicologia i Ciències de l’Educació i de l’Esport, de donde es profesor asociado combinando la docencia con la investigación y ha escrito varios artículos científicos sobre la regulación emocional. Actualmente trabaja como psicólogo general sanitario ofreciendo intervención psicológica e impresión diagnóstica, tanto des de una perspectiva individual como familiar. También colabora con distintos centros escolares ofreciendo pautas y orientaciones terapéuticas.


7)



Resumen:

El presente libro, basado en la psicología adleriana, subraya la importancia de conocer los aspectos del propio carácter o personalidad y de cómo estamos orientados por fines conscientes e inconscientes a menudo elegidos en las fases tempranas de nuestra vida.

La orientación que damos a nuestra personalidad conforma nuestra actitud ante los grandes problemas y tareas: el amor, el trabajo, las relaciones con los otros y el sentido de la propia existencia. Todo ello establece lo que Alfred Adler llamó «estilo de vida».


El conocimiento de los aspectos inadvertidos de nuestro funcionamiento personal sirve así para hacernos cargo de nuestras debilidades y fortalezas, para decidir si deseamos reorientar nuestra forma de vivir y hacerla más gratificante para uno mismo y para los demás.

La presente obra familiariza al lector con la psicología adleriana, poco conocida y mal interpretada en lengua española, y muestra de forma práctica y amena su enorme utilidad en nuestras vidas.


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Resumen:

Este libro presenta una introducción a la Psicología Individual de Alfred Adler en su versión actualizada. Se trata del primer manual de Psicología Adleriana en lengua española, que describe esta escuela en su versión contemporánea y que está escrito por autores que han sido formados en esta escuela y que enseñan y practican este enfoque en su labor profesional.
En España y Latinoamérica existe un gran desconocimiento de la figura de Adler, de su obra y de los desarrollos posteriores de esta escuela, porque después de los años 50 casi ya no se habían publicado las obras de Adler, y menos las de sus sucesores. En estos países, la Psicología Adleriana sólo tuvo una breve recepción importante durante los años 20-30 del siglo XX, pero actualmente, Adler es visto por muchas personas del mundo psicológico de estos países simplemente como un disidente del psicoanálisis de Sigmund Freud, como una figura histórica en el desarrollo de la psicología y psicoterapia cuya teoría ha sido superada por otras concepciones posteriores. Este no es el caso en otros países, como Alemania o Estados Unidos, o incluso Italia, donde esta escuela tiene una presencia importante junto con otros enfoques y donde se sigue enseñando y practicando esta terapia. Por eso, los autores de este libro han querido cerrar esta brecha y presentar la Psicología Adleriana, tal y como es vista y practicada hoy en día por muchos psicoterapeutas entrenados en este método. Los autores subrayan la importancia que sigue teniendo esta corriente en la actualidad como una alternativa terapéutica, sobre todo en sus aspectos de capacidad de integración con otras escuelas terapéuticas actuales.
Oberst y Ruiz presentan una revisión a fondo de las nociones básicas de la teoría clásica de Adler, aclarando sus conceptos más importantes, como por ejemplo el famoso “complejo de inferioridad” y el “afán de poder”, expresiones acuñadas por él. Los autores desarrollan primero el concepto de personalidad en la Psicología Adleriana, el “Estilo de Vida” con sus procesos conscientes e inconcientes, para mostrar después cómo determinadas metas y posturas equivocadas, formadas en la infancia, pueden llevar al individuo hacia el desarrollo de trastornos psicológicos. Oberst y Ruiz destacan la importancia del “Sentimiento de comunidad”, gran pilar de la teoría, un concepto que representa una visión eminentemente humanista de Adler y que desde entonces ha sido el indicador más claro de salud mental, bienestar personal e integración social del individuo. El libro sigue con un capítulo amplio dedicado a la intervención. Los autores presentan las modalidades de psicoterapia, orientación psicológica y educación, todo ello ilustrado con viñetas de la práctica clínica y finalizado con un caso práctico completo. El texto finaliza con una disertación sobre las posibilidades de integración con otras escuelas actuales que ofrece este enfoque tan flexible y sorprendentemente moderno.
El libro se dirige principalmente a un público profesional y académico, pero por su estilo, claro y ameno, también resulta interesante para cualquier persona interesada en este enfoque.


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Resumen:

Los sueños siempre han causado fascinación y han atraído nuestra atención a lo largo de la historia. En la Antigüedad, griegos y romanos dedicaban parte de su tiempo a visitar los templos sagrados donde eran invitados a soñar, contar y consultar sus sueños. A su vez, sacerdotes y sacerdotisas adivinaban o interpretaban los problemas que les eran referidos y sugerían qué decisiones tomar.

Hoy en día existe un consenso general respecto a que los sueños son una creación de la mente del individuo. Este libro permitirá al lector acercarse a este enigmático mundo de una manera práctica y amena. Además de presentar los resultados más importantes de la investigación científica reciente sobre los sueños, esta guía le ofrece las ideas principales de las tres grandes teorías psicológicas sobre el análisis de los sueños, que se basan en las investigaciones de Freud, Jung y Adler.
Asimismo los autores presentan su propia técnica de interpretación de los sueños como integración de los tres grandes enfoques teóricos anteriores. De esta manera el lector podrá interpretar sus sueños para conocerse mejor e interpretar el lado oculto de su mente. Elaborados así, los sueños se pueden usar como avisos o sugerencias de nuestro inconsciente ante las vicisitudes de la vida.


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Resumen:

Psicología Adleriana. Volumen 1. Asociación Española de Psicología Adleriana 2015


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Resumen:


Recopilación de artículos de nuestro blog adleriano en torno a la psicopatología http://adleriana.blogspot.com.es/ Juan José Ruiz Sánchez es Psicólogo Clínico de la Unidad de Salud Mental Comunitaria de Úbeda (Jaén). España. Autor de más de media docena de libros, como “¿Qué es el Yo? De la antropología filosófica a la filosofía”, coautor de “Estilos de Vida. El sentido y el equilibrio según la Psicología de Alfred Adler” y coautor de “La Psicología Individual de Alfred Adler”


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Resumen:


Libro de AEPA 2015 que expone la psicoterapia adleriana, sus fundamentos, fases, estratégias y objetivos. Se añade una exposicición suscinta pero clara sobre la Disciplina Positiva



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Resumen:

Temas adlerianos recoge una serie de tópicos sobre la Psicología Adleriana como las influencias filosóficas en la psicología adleriana, la evolución del concepto de Estilo de Vida, La Atmósfera familiar, la interpretación de los Primeros Recuerdos, la interpretación adleriana de los sueños, el Sentimiento de Comunidad, la función de los síntomas, y hasta 31 temas en torno a la psicología adleriana recopilados de nuestro blog: http://adleriana.blogspot.com.es/ AEPA 2015


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Resumen:


Sobre la base de las cuatro causas aristotélicas de la conducta se realiza un planteamiento de psicoterapia que integra las aportaciones del conductismo radical contextual y la psicología adleriana. Se destaca la importancia de la causa final de la conducta y la trayectoria de vida como relación funcional entre la persona y su entorno socio-cultural.




martes, 1 de enero de 2019

TERAPIA CENTRADA EN LA PERSONA (ROGERIANA) Y PSICOTERAPIA ADLERIANA. SIMILITUDES Y DIFERENCIAS. Shahida Fareed




TERAPIA CENTRADA EN LA PERSONA (ROGERIANA) Y PSICOTERAPIA ADLERIANA. SIMILITUDES Y DIFERENCIAS

Shahida Fareed

Fuente original en inglés:


El "enfoque centrado en la persona" comenzó en los Estados Unidos en la década de 1940 con el trabajo de un ex psicólogo, un estudiante convertido en psicólogo llamado Carl R. Rogers (1902-1987). Se formó en psicología clínica en la Universidad de Columbia en la década de 1920, cuando el campo estaba en su infancia. La capacitación de Rogers fue ecléctica, con exposición al psicoanálisis, pruebas y mediciones, y las técnicas de orientación infantil. En Columbia, fue particularmente influenciado por el movimiento de educación progresista con su énfasis en ayudar a los estudiantes a convertirse en aprendices autodirigidos y trabajar cooperativamente en grupos.

Rogers también introdujo su método "no directivo". Reconoció a los demás que trabajaron en una "dirección más nueva" similar, pero su propia descripción de consejería y psicoterapia eficaces fue más clara y más extrema que otros modelos. Su método se basó en una hipótesis central sobre el crecimiento humano y el cambio de personalidad, que Roger resumió unos años más tarde:

"Esta hipótesis es que el cliente tiene en sí mismo la capacidad, latente si no evidente, para comprender aquellos aspectos de su vida y de sí mismo que le están causando dolor, y la capacidad y la tendencia a reorganizarse y su relación con la vida en el mundo. La dirección de la autorrealización y la madurez de tal manera que aporte un mayor grado de confort interno. La función del terapeuta es crear un ambiente psicológico que permita que esta capacidad y esta fuerza se vuelvan efectivas en lugar de latentes o potenciales ".

El método inicial no directivo de Rogers evitó totalmente las preguntas, interpretaciones, sugerencias, consejos u otras técnicas directivas. Más bien, se basó exclusivamente en un proceso de escuchar atentamente al cliente, aceptar al cliente por lo que es, sin importar cuán confundido o antisocial pueda ser en este momento, y reflejar hábilmente los sentimientos del cliente. Reflejar los sentimientos del cliente con total aceptación crea un nivel de seguridad para una exploración más profunda y un espejo en el que el cliente podría comprender y reflexionar sobre su propia experiencia, lo que lo llevaría a tener una visión más profunda y una acción positiva.

Si bien uno entendería la singularidad del enfoque de Roger, no se sabe bien que Carl Rogers estudió con Alfred Adler entre 1927 y 1928, cuando Adler era instructor visitante y Rogers era un interno en el Instituto de Orientación Infantil en la ciudad de Nueva York. Poco antes de su propia muerte, Rogers ofreció este tributo:

"Tuve el privilegio de reunirme, escuchar y observar al Dr. Alfred Adler. Acostumbrado como lo estaba a la rígida aproximación freudiana del Instituto: historias de casos de setenta y cinco páginas, y pasar pruebas exhaustivas antes de siquiera pensar en "Tratar" a un niño. Me sorprendió la forma tan directa y engañosamente simple de que el Dr. Adler se relacionaba de inmediato con el niño y el padre. Me tomó algo de tiempo darme cuenta de lo mucho que había aprendido de él ".

El propósito de la terapia humanista de Roger es aumentar los sentimientos de autoestima de una persona, reducir el nivel de incongruencia entre el yo ideal y el real, y ayudar a la persona a convertirse en una persona más funcional. Sin embargo, si examináramos las similitudes entre los supuestos básicos de la teoría humanista de Roger y la teoría adleriana, determinaríamos con seguridad que ambas teorías son muy similares. En particular, tanto el teórico enfatizó la importancia de la empatía y el estímulo para el cambio terapéutico. De los doce supuestos básicos de la teoría adleriana, la terapia centrada en la persona parece coincidir con la teoría adleriana en al menos nueve supuestos básicos, que incluyen: holismo, teleología, creatividad, fenomenología, autodeterminismo, motivación como esfuerzo, psicología del uso, actuar como si, y la profecía autocumplida. Por lo tanto, se puede decir que la terapia centrada en la persona es Neo-Adleriana.

Si bien hay muchas similitudes entre dos teorías, son únicas a su manera, y algunas de las características únicas se analizan a continuación.
Características unicas

Los terapeutas rogerianos se esfuerzan por ser modelos de congruencia para los clientes; Los terapeutas adlerianos se esfuerzan por ser modelos de interés social. Sin embargo, los dos enfoques difieren cuando el enfoque de Rogers a la terapia establece que las condiciones básicas son necesarias y suficientes para que ocurra un cambio terapéutico, mientras que Adler sugiere que la empatía, la congruencia y la consideración positiva incondicional son necesarias pero no suelen ser suficientes.

En la terapia adleriana, la orientación idiográfica es muy importante, por ejemplo; los detalles específicos (con quién, por qué, cuándo), mientras que en la terapia humanista, el terapeuta se encuentra con el cliente donde se encuentra sin poner énfasis en "con quién o por qué", etc. Roger no hizo mucho hincapié en la integración social, si bien es un aspecto importante. Construir en la teoría adleriana. También es importante tener en cuenta que Adler no creía que las personas fueran fundamentalmente buenas o malas, que pudieran serlo, o que depende en gran medida de muchos factores. Sin embargo, Rogers creía que todos los seres humanos son inherentemente buenos.
A pesar del hecho de que el enfoque de Roger es único a su manera, sin embargo, uno podría notar que hay más similitudes entre el enfoque de Roger y la teoría de Adler.

Bibliografía:

Kirschenbaum, H. (2009). The life and work of Carl Rogers. Alexandria, VA: American Counseling Association. Also published by PCCS Books, Ross-on-Wye, UK, 2007.
Rogers, C.R. (1950). A current formulation of client-centered therapy. Social Service Review, 24, 442-450.
Sweeney, T. J. (2009). Adlerian counseling and psychotherapy: A practitioner’s approach, 5th Ed. New York, NY: Taylor & Routledge.
Watson, G. (1940). Areas of agreement in psychotherapy. Journal of Orthopsychiatry, 10, 4, 698-710.
For further reading consider the following resources:
Rogers, C.R. (1955). On becoming a person: a therapist's view of psychotherapy. Boston: Houghton Mifflin
Watts, R.E. (1998). The remarkable parallels between Roger’s core conditions and Adler’s social interest. The Journal of Individual Psychology, 54 (1), 4-9.

TERAPIA DIALECTICA CONDUCTUAL Y PSICOTERAPIA ADLERIANA. SIMILITUDES Y DIFERENCIAS. Christene Narikkattu




TERAPIA DIALECTICA CONDUCTUAL Y PSICOTERAPIA ADLERIANA. SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS

Christene Narikkattu

Fuente original en inglés: 




La terapia conductual dialéctica (DBT, por sus siglas en inglés) es una forma de terapia cognitiva conductual (TCC) de tercera ola dirigida a reducir los síntomas asociados con el trastorno límite de la personalidad. A fines de la década de 1980, Marsha Linehan derivó esta forma de terapia, ya que estaba frustrada con el sistema actual establecido para ayudar a las personas con esta forma de psicopatología. Desde su concepción, la terapia DBT se ha utilizado para ayudar a las personas a cambiar los patrones de comportamiento inadaptados, como reducir las conductas autolesivas, la ideación suicida y el abuso de sustancias. Este enfoque busca aumentar la emoción del individuo y las habilidades de regulación cognitiva para manejar mejor los estados emocionales negativos a través del cambio y concienciación de conductas que son problemáticas. Tradicionalmente, la teoría DBT ha sido considerada como un enfoque cognitivo y conductual. Sin embargo, se podría argumentar que DBT podría denominarse más apropiadamente un enfoque "Neo-Adleriano". El propósito de esta entrada describirá las similitudes de la teoría adleriana y DBT mientras se enfoca en los principios básicos de la psicología adleriana. Además, la entrada también discutirá las características únicas de ambas teorías.

Sorprendentemente, hay muchas similitudes entre DBT y la teoría adleriana. Una de las primeras formas en que se relacionan la DBT y la teoría adleriana es la integración social. Los adlerianos conciben que ese comportamiento esta relacionado con las redes sociales de uno y sus intentos de pertenecer a su comunidad. Su esfuerzo por pertenecer genera comportamiento y sus metas para sentirse conectados con los demás. De manera similar, DBT fundamenta el tratamiento en un enfoque sistemático. Por ejemplo, la DBT se basa en un equipo de consulta, terapia grupal y consulta telefónica donde la comunidad y el sistema proporcionan una manera para que la persona se alivie de sus síntomas. Ambas teorías comparten una familiaridad con la psicología positiva. Los adlerianos asumen que todos los individuos actúan de acuerdo con sus fortalezas y debilidades y no son vistos en términos de sus responsabilidades. De la misma manera, DBT postula que, como uno de sus supuestos, los individuos actúan de la mejor manera posible para reducir las conductas problemáticas. En ambas teorías, tener una perspectiva positiva sobre el comportamiento humano se considera muy importante. La fenomenología, o la experiencia subjetiva del ser, es relativamente importante para ambas teorías. Tanto la DBT como las teorías adlerianas sugieren que el contexto de cómo el individuo ve su propio mundo es un producto de sus propias creencias y esto se considera muy importante independientemente de la condición de su entorno real. La motivación también es fundamental para ambas teorías. Los teóricos de DBT sugieren que las metas y el progreso de un individuo a través de la terapia son un resultado directo de su motivación para hacer cambios en sus vidas. Los terapeutas de DBT se centran en hacer cambiar su terapia. En un sentido similar, los teóricos adlerianos indican que la motivación ayuda a evaluar la capacidad de un individuo para dar sentido a su vida y cómo crear juicios sobre el mundo que los rodea. Además, DBT y los teóricos adlerianos están de acuerdo con el término de optimismo. Ambas teorías coinciden en que el comportamiento se puede cambiar y utilizar como algo que tiene un propósito. Aunque no están de acuerdo en la forma en que ejecutan la positividad, la importancia del optimismo es un principio fundamental de cada teoría.

Si bien tienen similitudes distintas, también se deben tener en cuenta sus características únicas. Las teorías divergen sobre el aspecto fundamental del tratamiento. La teoría adleriana se centra menos explícitamente en los aspectos biológicos del comportamiento. La teoría adleriana tiende a centrarse en el contexto social y los comportamientos que surgieron de la necesidad de pertenencia, la influencia del orden de nacimiento, el estilo de vida y el holismo del individuo. Sin embargo, según el diseño terapéutico DBT, la teoría se utiliza para reducir o eliminar los desencadenantes que conducen a estados negativos estresantes. Además, ambas teorías llevan a cabo la función del tratamiento de maneras claramente diferentes. La teoría DBT funciona como un medio para cambiar el comportamiento, mientras que el enfoque de la teoría adleriana no es el comportamiento cambiante. Sin embargo, la teoría adleriana se centra en hacer el movimiento hacia los objetivos. En este caso, el tratamiento y la forma en que se lleva a cabo se ve claramente diferente dentro de las dos teorías.

Si bien ambas teorías se centran en la relación aquí y ahora de la terapia, en la teoría DBT hay menos énfasis en mirar la historia personal del paciente. Las teorías DBT no necesitarían conceptualizar al cliente de manera integral o considerar el orden de nacimiento ya que la historia no es relevante para el tratamiento. Sin embargo, los adlerianos podrían enfatizar la historia personal de un cliente y sus atributos para comprender el proceso de creación de significado del cliente. Debido a sus distintas habilidades de conceptualización, ambas teorías utilizan diferentes tipos de intervenciones terapéuticas. Por ejemplo, los adlerianos podrían utilizar intervenciones que lleguen al núcleo de la comprensión del cliente de sí mismos y de su entorno. Por ejemplo, podrían usar "La pregunta" para preguntar cosas como "¿Qué sería diferente si estuvieras bien?" Esto ayuda a determinar si los problemas del individuo eran fisiológicos o psicológicos. Además, también pueden practicar "Atraparse a sí mismos" en comportamientos que desean cambiar y convertirse en introspectivos sobre sus decisiones. Otra práctica común en la teoría adleriana es usar "escupir en la sopa del cliente" o indicar que los comportamientos específicos del cliente son indeseables. Los terapeutas de DBT utilizan herramientas concretas para aumentar el nivel de bienestar del cliente, que puede ser a través de tarjetas de diario o metáforas. Además, el apoyo de la terapia de medio ambiente muestra la eficacia de la DBT.

Si bien las teorías DBT y Adlerian provienen de diferentes marcos psicológicos, comparten similitudes en sus principios fundamentales. Esto nos llevaría a creer que DBT es una teoría neofreudiana basada en su enfoque de arraigo social, fenomenología, psicología positiva y optimismo. Estos principios también llevarían a creer que la DBT, así como la TCC, tienen profundas similitudes con la teoría. En general, DBT y los teóricos adlerianos tienen una comprensión similar del comportamiento humano, la conceptualización del tratamiento y la forma en que un individuo debería considerar su mundo a su alrededor. Para una discusión detallada sobre los puntos en común entre la teoría de Adlerian y DBT, consulte este enlace para obtener más información. Los siguientes son escritos esenciales en la teoría DBT:


Koerner, K. (2012). Doing dialectical behavior therapy: A practical guide. Guilford Press.
Linehan, M. M. (2014). DBT skills training manual. Guilford Publications.
Pederson, L., & Pederson, C. S. (2011). The expanded dialectical behavior therapy skills training manual: Practical DBT for self-help, and individual and group treatment settings. PESI Publishing & Media.
Robins, C. J., Ivanoff, A. M., & Linehan, M. M. (2001). Dialectical behavior therapy. Handbook of personality disorders: Theory, research, and treatment, 437-459.